miércoles 31 de agosto de 2011

Verano de cine: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2

Este está siendo un verano “de cine” y no porque esté viviendo mil aventuras, sino porque estoy aprovechando el tiempo libre para desconectar en un butacón frente a una pantalla inmensa y un puñado de palomitas.

Una de las películas que he ido a ver es la última y esperadísima Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2. Soy fan de los libros de Harry Potter desde que empecé a leerlos hace diez años, me enganché a sus adaptaciones al cine en cuanto empezaron a hacerlas y al fin ha terminado todo. Bueno, todo no, los más acérrimos al chaval de la cicatriz en la frente tienen Pottermore, aunque hay que reconocer que ya no será lo mismo, ya hay una gran etapa de nuestra vida cerrada.



Centrándome más en la película, tocaré pocos puntos. La trama es de sobra conocida: el final de la saga que no pudieron cerrar en la anterior por miedo a hacer una película excesivamente larga. Es probable que con unos cuantos recortes se hubiese podido hacer perfectamente, pero no ha estado del todo mal separarlas. Aunque eso sí, me pareció que había demasiada acción. Vale, ya, era la hora de acabar con el-que-no-debe-ser-nombrado, pero esa no era excusa suficiente como para dejar en un segundo plano las escenas más emotivas. Entré en el cine segurísima de que lloraría a moco tendido y salí con los ojos más secos que Mourinho.

Los efectos especiales de una calidad impecable y las interpretaciones en su línea, como en las películas anteriores. Ninguno de los actores recibirá un Óscar pero a los seguidores de la saga nos vale.
Ahora nos toca frotarnos las manos mientras esperamos a que salga el pack especial que se hará seguro en pocos meses con todos los DVD’s.

En próximos capítulos, “Algo prestado”.