jueves, 30 de diciembre de 2010

Adiós al 2010. Bienvenido 2011

Como ya sabéis los que sois asiduos a este pequeño espacio, en fechas especiales me gusta hacer un pequeño balance. Ya hice uno en mi cumpleaños el 14 de julio, y ahora que se acerca el fin de año me apetece hacer otro.

En 2010 no he escrito tanto como quería, nunca lo hago, pero uno de mis propósitos para el próximo año es que eso cambie. Entre los temas que he tocado durante estos doce meses están los siguientes.

A principios de año no estuve precisamente muy escritora, aunque entre exámenes y trabajos, pude sacar alguna que otra entradilla sobre el significado de “ídion” y sobre la crisis.
En marzo me animé un poco más. Ya es habitual en mí que escriba sobre cosas que tienen algo que ver con alguna de las asignaturas que curso, de ahí “Fotoshock” o realidad” que estaba muy relacionado con Fotoperiodismo y el reportaje “Destino: periodista” que hicimos un grupo de compañeros para Géneros Informativos Audiovisuales.
También hice una pequeña mención a aquella campaña tan sonada de la que ya no queda ni el nombre de “estoloarreglamosentretodos” cuando lo que todos pensábamos era “estoqueloarreglenlosqueselocargaron”.
Abril seguía con las indagaciones en el caso Gürtel, el periodismo como teléfono de los políticos y la visita al cine de la mano de Alicia en su mundo de maravillas.

En mayo acudimos a lo que todos creíamos que era el suicidio político de José Luis Rodríguez Zapatero con su caja de reformas y recortes para salir de la crisis. Y mientras Zapatero recortaba, yo me preparaba los exámenes de junio que aprobé hasta con alguna matrícula de honor que asomó tímidamente en Diseño Gráfico.
Tras las buenas noticias, seguí con mis ansias por saber la verdad sobre todo, y así hablé del documental The Cove y la matanza de delfines. También continué mis prácticas en televisión (dónde aún estoy) y con mis ya conocidas entrevistas musicales como a los chicos de The Leadings, Mika, L.A., Virgen o Invierno.

Agosto y septiembre vinieron llenos de trabajo y de alguna semanita en la playa, así que, al finalizar el verano, retomé el blog con muchas ganas. Con tantas que en noviembre me planteé cambiarle el aspecto al blog, que llevaba dos años con un gato negro y un gato blanco, y opté por un diseño mucho más limpio y formal.
En ese mes, como ya hice hace años, he vuelto a pedir un servicio de autobús público decente, me he planteado la capacidad de movilización de los españoles y si la gente de Murcia está preparada para una bienal de arte contemporáneo como Manifesta8.

También he empezado a hablar de Wikileaks y a mostrar mi apoyo público a esta web. De hecho, desde entonces sólo he interrumpido mis comentarios sobre WL para hablar de mi amadísimo Harry Potter y el final de la saga que se acerca poco a poco.
Sobre Wikileaks, pese a las críticas, me he mantenido fiel a lo que pienso y no es, como muchos pensarán, por cabezonería. Es, simple y llanamente, porque era hora de que alguien le demostrase al “viejo” periodismo que no está acabado pero que tiene mucho que mejorar si quiere recuperar la lozanía y espíritu anterior. Tiene que adaptarse al nuevo mundo de las comunicaciones que se abre paso de forma inexorable. Y estoy segura de que Wikileaks no será la única web que se encargue de este cometido.

Este es el resumen de un año en mi vida en este blog. El año en mi vida fuera de Internet ha estado mucho más movido y todo indica que el 2011 no será menos. Con un poco de suerte, el próximo año tendré la carrera de Periodismo en el bolsillo, no seré tan “periodista en ciernes” como hace dos años cuando empecé a escribir aquí.
Entonces se me acabará la beca en televisión y empezará el consabido y duro trabajo de encontrar empleo y encontrarme a mí misma fuera de la Universidad. Llevo cuatro años entre libros, apuntes y exámenes, una especie de microuniverso que me ha preparado, en principio, para lo que me encontraré cuando salga de él.
Será como despedirse de un amigo que siempre tendrá una puerta abierta para ti, pero del que sabes que debes depender lo menos posible. Y para superar el trauma tendré este pequeño rincón que ha estado abierto desde octubre de 2008 y que promete seguir así mucho tiempo más.

¡Feliz y próspero 2011!

martes, 21 de diciembre de 2010

2010 en imágenes

Desde hace unos días tengo una entrada preparada para finalizar el año, pero antes quiero hacer un pequeño resumen de lo que ha sido 2010 en mi vida en el blog y fuera de él.

La figura de la mujer supeditada a la moda y las revistas


Alicia en el País de las Maravillas, según Tim Burton

Matanza de delfines

Entrevistas musicales


Se acerca el fin de la saga Harry Potter

Preparados para Manifesta8

La polémica viene servida por Wikileaks

Aparte de esto hay otros muchos hechos cuyas imágenes no he recogido aquí pero que merecen ser recordadas:
Vertido de BP


Incendios en buena parte de Rusia


Caos por el terremoto de Haiti


El volcán innombrable que paralizó el tráfico aéreo de toda Europa


Muere en un accidente de avión Lech Aleksander Kaczynski


España gana el Mundial de fútbol


Desastre en la "Love Parade"

Continúa la guerra

Vertido tóxico en las calles de Hungría

33 mineros en Chile se salvan tras estar unos dos meses encerrados bajo tierra

Huelga General en España

Estudiantes ingleses protestan en las calles por la subida de las tasas universitarias

La violencia contra las mujeres no cesa en Ciudad Juárez (México)

No es todo lo que ha ocurrido en este año, ni mucho menos, pero son algunos de los hechos más importantes que siempre tendrán un hueco en nuestra memoria. Más imágenes AQUÍ.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Wikileaks

He visto en el blog de Jack Daniel's que enlaza públicamente a Wikileaks. Después de todos los ataques que está recibiendo esta web que he apoyado públicamente varias veces en este blog, me uno ahora mismo a esta corriente que está fluyendo ahora en Internet.

Lo hago tras algunas críticas por varios motivos que resumo citando unos artículos. Nunca hago copy-paste en mis entradas, pero he leído varios artículos interesantes que quiero mencionar aquí para ilustrar también mis pensamientos sobre el tema.

La campaña de propaganda antiWikiLeaks, que llevaba en marcha desde hace muchos meses, se recrudeció; políticos estadounidenses empezaron a pedir la detención o incluso la ejecución de su cabeza visible, mientras otros maniobraban de modo subterráneo. Una retorcida y algo surrealista acusación contra Assange fue resucitada; increíblemente esto dio lugar al uso de contra él una poderosa herramienta legal paneuropea diseñada para capturar a los más nefandos criminales; más increíblemente todavía le fue denegada la libertad bajo fianza, y se le encarceló. Curiosamente, el ministro de Defensa de los EE UU anunció su satisfacción públicamente, dejando asombrado al mundo por su respeto a las más oscuras acusaciones de la justicia sueca. Los servidores de WikiLeaks fueron atacados, y comenzó una masiva campaña de empresas estadounidenses que renegaban de contratos firmados para expulsar de sus servicios a la organización. Servicios DNS que dejaban de proporcionar servicio. Bancos que no procesaban órdenes y retenían dinero. Tarjetas de crédito que dejaban de trabajar. La lista de represalias es larga, y demuestra que el gobierno de los Estados Unidos no tiene reparos morales en utilizar todos los medios a su disposición a este lado de la ley (y alguno muy, muy cerca del otro lado) para cerrar la boca de WikiLeaks, para detener su voz.
En otras palabras: las represalias demuestran que Assange y WikiLeaks tienen razón.
Artículo de PEPE CERVERA


Cuando la libertad de los ciudadanos de todo el mundo aumenta gracias a las herramientas digitales, los gobiernos, los grandes grupos de presión y las multinacionales se alían para recortar las libertades.
Es la paradoja del control 2.0: cuando internet y las redes sociales se han convertido en el nuevo espacio público de la democracia, los datos y la actividad de los usuarios están cada vez más privatizados en manos de grandes empresas.
Cuando la libertad de expresión, información y creación aumenta con las herramientas digitales, el control de los contenidos y la identidad y datos de los usuarios se concentra en multinacionales como Google, Facebook, Amazon, Apple, etc.
El ciberespacio, el mayor espacio público de la historia, está en manos privadas. Muchas de esas compañías no resisten la presión del poder.
Artículo de JUAN VARELA


Nos encontramos ante un pulso entre el Estado y la ciudadanía por el acceso a la información más confidencial y secreta. La cuestión es si, como ha venido sucediendo en otras ocasiones, esto no provocará más que el conocido efecto streisand o si la maquinaria de presión y censura estadounidense será capaz de acabar con las filtraciones que da a conocer Wikileaks.
Artículo de PABLO LÓPEZ


ACTUALIZACIÓN 10/12/2010:
Acabo de leer en Guerra eterna una reconstrucción de los hechos por los cuales Julian Assange está denunciado por violación. Que luche por la libertad de expresión no quita que no pueda ser culpable de los cargos, pero hay que reconocer que todo parece demasiado sospechoso. Dejo aquí el enlace para el que quiera leerlo.

martes, 7 de diciembre de 2010

"Los hombres generosos y capaces no crean víctimas; cuidan de las víctimas"

El título es una de las frases con más significado y profundidad que he escuchado nunca y proviene de una persona que tiene que esconderse bajo una piedra por hacer públicos documentos secretos.

Sí, es de Julian Assange. En el blog de Ignacio Escolar he visto un vídeo del TED en el que le entrevistaron y me parece buena idea ponerlo aquí. La frase del título es sólo una de las grandes verdades que expone en el vídeo. Si tenéis 20 minutos de vuestro tiempo, merece la pena verlo.


Esto lo publico en el día en que Assange ha sido detenido en Inglaterra.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Harry Potter, I love you

Soy fan de los libros de Harry Potter desde que salieron a las librerías hace tiempo. Por aquel entonces yo tenía unos 10 u 11 años y el protagonista del libro también, así que se puede decir que crecí con él. Devoraba en poco tiempo cada nuevo libro que salía, el último incluso me lo leí en inglés, con un diccionario al lado, porque no podía esperar a que lo tradujesen. Ese verano tuve un amplio vocabulario inglés sobre varitas, pociones y escobas voladoras. No es de extrañar entonces que me encantase descubrir que iban a llevar la historia al cine, por lo que no he me perdido ni una sola película.

Ahora, tras unos diez años de Harry Potter en mi vida, tengo que decirle adiós. El fin de semana de su estreno vi la primera parte de la séptima y última entrega, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, y no podía pasar sin hacer un comentario aquí. Por eso debo advertir que si no habéis visto la peli o no habéis leído el libro, más os vale no seguir leyendo.

Primer comentario: Me pareció un poco lenta. Destruir los Horrocruxes que le quitarán la inmortalidad a Voldemort el-que-no-debe-ser-nombrado es una auténtica aventura, pero para eso primero hay que encontrarlos y es un auténtico tostón. Vale, la película debe mostrar lo tedioso que es buscarlos, pero no por ello la propia película debe ser tediosa. Hay momentos de relleno que podrían haber eliminado sin que nadie los echase de menos.

Segundo comentario: Momento de relleno que sería fácil y muy recomendable eliminar es en el que bailan Harry y Hermione, aunque la canción sea preciosa. ¿Por qué? Primero porque Harry no ha bailado en su vida y tiene la misma gracia bailando que un salero aplaudiendo. Y segundo, porque Harry está con Ginny Weasley y Hermione con Ron, y no hay más que hablar. Por mucho que Potter quisiera animar a Granger, las miraditas no son apropiadas y la escena es aún más absurda de lo que es Daniel Radclife intentando mover el esqueleto.

Tercer comentario: Decía en el primer punto que es tedioso, pero más que nada porque sólo aparecen los tres protagonistas durante la mayor parte del tiempo. El director parece haber olvidado que en los libros hay más personajes que merecen su trocito de pantalla, y mucho me temo que habrá que meterlos a todos en la segunda y última entrega haciendo que el espectador que no ha leído el libro (pocos, pero los hay) se pierda irremediablemente.

Cuarto comentario: Desde el principio he dicho que me encanta Harry Potter, así que no todos los comentarios iban a ser malos. Los escenarios son muy buenos. Desde el escondite al lado de la playa hasta el bosque nevado, todo me parecen muy buenos emplazamientos, aunque más por la belleza que ofrecen sus vistas que como lugar donde esconderse.
Suelo juzgar si una película es realmente buena por la elección de los primeros planos del principio y los del final. Lo primero que se ve es el primerísimo primer plano del Ministro de Magia diciendo “Son tiempos oscuros, eso es innegable”. Un buen comienzo, con garra. Una fuerza que continúa con los primeros compases de los tres amigos pero que se va perdiendo cuando la película avanza. El final tampoco está nada mal (SPOILER) con el-que-no-debe-ser-nombrado en la lápida de Dumbledore y alzando al aire un rayo de luz con su varita.
Los personajes, aunque no les darán un Óscar, hacen bien su papel. El doblaje nunca ha sido el fuerte de estas películas, pero se puede sobrellevar aunque no me ha gustado que le cambiasen el nombre a Mundungus Fletcher. Vale que “Mundungus” no es un nombre excesivamente serio, pero cambiarlo por “Mandangus” es aún más ridículo.
También hay momentos para el humor que protagoniza, cómo no, Ron Weasley y que hacen que la película sea más llevadera. Siempre se le ha utilizado como un elemento que relaja y distiende el ambiente, aunque esta vez es él el que introduce elementos de tensión por los celos que le comen por dentro y que ya dejó ver en el Cáliz de Fuego.
Me parece muy bueno el momento de animación en el que se explica la historia de los tres hermanos y lo que son las Reliquias de la Muerte, aunque es más bien para que lo entienda el espectador que no para que lo entiendan los protagonistas de la historia, que ya saben lo que son las Reliquias pero no por qué Albus Dumbledore se las ha dejado escritas en parte de su testamento.

Aparte de eso, debo decir que la película podría ser horrorosa y probablemente seguiría gustándome por el simple hecho de ser Harry Potter. Por eso y porque, con estas dos últimas entregas, se acaba una etapa que comencé hace años y que cerrará del todo esa conexión que tengo con parte de mi infancia y adolescencia. Un amargo, aunque a la vez dulce, adiós.