sábado, 12 de junio de 2010

No quiero cerrar los ojos

A: Cuando acaben los exámenes quiero ir al cine a ver The Cove.
B: ¿De qué va?
A: Es una película documental sobre la matanza de delfines en una cala de Japón.
B: ¿Y quieres ir al cine a ver eso?

En esta pequeña conversación yo soy A y mi madre B. Y creo que, una vez más, mi personalidad me demuestra que no me equivoqué al elegir Periodismo entre la larga lista de carreras que tenía a mi disposición.

No hace muchos meses comentaba en este blog que la charla de Juanlu Sánchez en el UCAM Media Lab de 2008 había supuesto para mí una gran época de reflexión sobre esta profesión. En ella él planteaba la pregunta de “¿Para qué sirve el Periodismo?”. El contexto en el que se realizaba esta pregunta era el hecho de que los periodistas informan sobre muchas injusticias cada día, la gente recibe la información sentada tranquilamente en casa pero no se moviliza. O, al menos, estas eran mis conclusiones.

Creo que llevo algunos meses sin escribir reflexiones personales sobre el Periodismo. Las actuales circunstancias económicas y políticas me han llevado a criticar ciertas actitudes que considero inapropiadas y he dejado de hablar de lo que de verdad amo, y es esta profesión.

La capacidad que tiene es incalculable. Vale que decía que, en muchas ocasiones, no sirve de casi nada informar sobre algo si no tiene verdadero efecto en el lector/espectador/oyente. Ahora no pienso del todo lo mismo. Sí que tiene efecto, aunque no es inmediato.

¿Y a qué viene todo esto? Ruth, ¿no nos ibas a hablar de los delfines de The Cove? Así es.

Aún no he visto la película, pero pienso hacerlo en cuanto acabe los exámenes. Mi madre me preguntaba que por qué quiero ir al cine a ver “trabajos”, como lo llama ella.

Mi respuesta, ni más ni menos, es que es la verdad. Esa matanza es lo que está ocurriendo y no sirve de nada cerrar los ojos y hacer como si no pasase porque es demasiado terrible pensar que alguien desea matar a seres tan bellos e inocentes como los delfines.

Yo no puedo hacerlo. Igual que no puedo dejar de ver los informativos, de leer los periódicos y de escuchar la radio. ¿Sería más feliz si lo hiciese? No lo creo, porque entonces tendría la sensación de que me estoy perdiendo lo que pasa en el mundo.
Y que yo vea ese documental no hace nada. Pero si lo veo yo, y se lo recomiendo a alguien, y ese alguien a otro alguien y así hasta que millones de personas han visto el documental y se han movilizado para que cese la matanza indiscriminada de animales, entonces, quizás, deje de producirse.

Las reacciones no son a corto plazo. Ojalá fuesen así. En ese caso puede que hubiese muchas menos guerras, muchas menos matanzas de seres vivos. Pero, al menos, tendremos que conformarnos con que haya reacciones.

A todos los que tampoco soportáis estas atrocidades, os invito a pasearos por la web de algunas organizaciones como Greenpeace. Aunque alguien los llame “los tunos de izquierdas”, creo que han hecho mucho por algunas de las injusticias más grandes que cometemos los seres humanos contra nuestro propio planeta.

7 comentarios:

AnneClaireBCN dijo...

Alguien que piensa como yo!! Que lastima que pocas personas hablan mas de todos los problemas importantes que existen...

Ruth dijo...

Muchas gracias por decir lo que piensas, Anne. Nunca está de más que cada uno exprese lo que siente, y creo que pocas personas se pueden alegrar de atrocidades como la de los delfines, pero muy pocas personas se movilizan por esto.

Un saludo y muchísimas gracias por comentar

Julian Moreno Beltran dijo...

Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer.

Es duro matar Delfines,focas,ballenas...pero es necesario para alimentar a familias humanas.Lo que me parece mal es que sufran en a muerte o que maten de forma totalmente innecesaria.Todos los días matamos conejos,gallinas,vacas,cerdos... y parece que ellos no sufren.

Lo dicho , si queremos evitar la matanza de otros seres vivos, vamos a reducir naturalmente la población humana y hacernos vegetarianos, aunque esta es otra historia...

Rescato un extracto del Agente Smith de la película Matrix:
“Le voy a contar una revelación que he tenido en el tiempo que llevo aquí. Esta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Verá los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es?. Un virus, si los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta y nosotros somos esa cura”

Ruth dijo...

Me encanta que la gente que comenta por estos lares esté de acuerdo conmigo, da gusto ver que hay gente que piensa como tú. Pero, aunque parezca mentira, disfruto más con las críticas. Me gustan porque siempre aprendes algo: o la postura del que no piensa como tú, o que te has explicado mal en algún punto y de ahí surge la confrontación.

En este caso, puede que no me haya explicado bien, pero aún así seguiríamos sin tener la misma opinión sobre este tema, Julián.

Me explico. Sí que es verdad que a los occidentales siempre nos parecen menos muertes la de los cerdos, los pollos, los conejos... que ponemos encima de nuestra mesa. Pero hay un aspecto que no he publicado en el post porque aún no he visto la película y que es conveniente revisar.

Según escuché en CNN+ cuando hablaron del estreno, el tema de los delfines se lleva a cabo de la siguiente manera: acorralan a cientos de delfines en una cala de Japón, unos los venden a los parques acuáticos y el resto los destinan a consumo humano. Pero, según contaron, es malo para la salud comer carne de delfín pues posee unas sustancias que son tóxicas para los humanos.

Ya sabemos que los japoneses comen pez globo aún sabiendo que cada bocado puede ser el último, pero realizar matanzas indiscriminadas a animales que ni siquiera deberían servir para alimentar a familias humanas (como tú las llamas) ¿no es un límite que no deberíamos cruzar?

Quizá tenga razón el agente Smith en eso de que el ser humano es un virus. Lo indudable, desde luego, es que nos estamos cargando todo lo que nos rodea.

Raúl M. dijo...

Una chorradilla sin importancia.

Por qué no reduces el video para que entre en el Blog y no se salga.

Un saludo Ruth.

Ruth dijo...

Vaya, Raúl, muchas gracias por avisarme porque vi que el vídeo estaba bien en la "Vista previa" antes de publicar pero ni me había fijado una vez publicado.
Lo cambio en un momento.

¡Gracias por la recomendación! ¡Un saludo!

Ruth dijo...

Por cierto, Raúl, no te has pronunciado al respecto y raro me parece que no hagas ninguna crítica constructiva a nada del post o de los comentarios:)

¡Un saludo!