viernes, 26 de marzo de 2010

Hojas por rellenar

La semana pasada me di cuenta de una cosa: cuando entré a hacer prácticas en televisión en julio del año pasado, mi madre me dio una libretita que me ha servido para apuntar las miles de cosas que he tenido que hacer desde que entré: datos, entrevistas, lugares, números de teléfono…
Exactamente, de lo que me di cuenta es que a la libreta le faltaban un par de hojas por rellenar y ya se terminaría. Cuando algo se termina, solemos hacer balance y eso es lo que hice. Repasé todas las páginas rememorando acontecimientos.
Así me encontré en la primera página con la primera entrevista que hice para televisión al dueño de un hotel canino. ¡Vaya risas nos echamos rodeados de perros por todas partes!
También he leído los datos que me apunté para el reportaje que hice del MTV Murcia Night, de las donaciones de sangre en las playas murcianas, de los musulmanes que rezaban en la calle por falta de espacio dentro de sus mezquitas, de varios incendios…
Así me encontré con dos de los reportajes más intensos que hice durante el verano pasado: el primero fue salir con una patrulla de la Policía Local de Los Alcázares por las zonas de compra-venta de droga. El segundo fue cuando un hombre prendió fuego a su propia casa arriesgando su vida para, más tarde, culpar a su mujer de ello.
Me he encontrado con todas las noticias que he cubierto desde julio hasta ahora y la verdad es que me da un poco de penita que se haya terminado esa libreta azul y blanca que me ha acompañado a todas partes. Ahora empezaré otra roja que lleva camino de ser tan útil como la primera, aunque eso sí, no pienso tirar ninguna. Espero que algún día dentro de muchos años tenga 100 libretas como esa que me muestren el largo camino que he recorrido como periodista.

11 comentarios:

Julian Moreno Beltran dijo...

Espero que guardes bien esa libreta, es bonito recordar viejos tiempos mas adelante. Tienes poco recorrido en el mundo profesional, pero ya veo que apuntas alto. Sigue asi Ruth, llegaras lejos.

Ruth dijo...

Muchas gracias, Julián.
¡Un saludo!

Jenofonte dijo...

Entonces algún día saldrá publicado el libro:
"Memorias de una periodista (una vez en ciernes)".

Ruth dijo...

Jajajaja... la verdad que me gustaría, Jenofonte, aunque siempre me he imaginado publicando libros de ficción.
Quizá algún día escriba algo así como "Una periodista becaria en apuros" o "Cómo sobrevivir con un micro en la mano". Pero de momento continuaré contando estas cositas en mi blog.
¡Un saludo!

Jenofonte dijo...

Está buena esa línea que dice:

No está llegando el dinero?

Eso ocurre en muchas partes, que no llega el dinero, ¿qué pasa con él?, bueno, a veces se lo lleva el mar, como a la arena de Punta Brava...

Ruth dijo...

Jajajaja!!! No pensé en que la gente fuese a leer de verdad lo que escribía en la libreta. Lo cierto es que fue bastante curioso, una noticia de este verano. Habían aprobado nosécuantos millones para reformar una playa y resulta que la playa tenía dos metros de arena desde el paseo hasta el agua. ¿Dónde estaban esos millones? De ahí mi pregunta en la hoja.

A veces conviene preguntarse muchas cosas, porque normalmente sólo respondemos una pequeña parte de todo lo formulado.

¡Un saludo!

Jenofonte dijo...

¿Entonces sin querer estuve cerca?, ¿el agua se llevó el dinero al bolsillo de alguien?
¿O se puede decir que el dinero se escurrió como la arena entre los dedos de alguien?
Sería divertido si no fuera porque yo pertenezco a esa masa que paga impuestos para reformar playas inexistentes..., es trágico.

Jenofonte dijo...

Recordé algo, un concejal de por acá recibió algunos millones para un viaje a China (¿a China?, ¿y a qué?, eso es asunto aparte), no viajó ni devolvió el dinero. Cuando un periodista indiscreto le preguntó cuando lo devolvía, le respondió que "estaba rindiendo cuentas", ¿que cuentas, si no viajó?, ¿y un años después?. ¡Que risa!.
Seguramente alguien de por allá responderá lo mismo:
"Por picos, palas y azadones (para remover la arena), cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles (que lo necesitan), ciento cincuenta mil ducados..."

No me digas...

Ruth dijo...

Cierto, es triste pero cierto.
El dinero se escurre como el agua, pero no a buenos bolsillos, al parecer.

Pasa en todas partes.

Enrique dijo...

"Un buen par de zapatos y un cuaderno de notas". Anton Chejov. Sin eso no se puede hacer un buen reportaje ¿no es así?

Ruth dijo...

Y tenía mucha razón, Enrique. De hecho, eso fue también algo que pregoné este verano cuando me fui en sandalias a uno de esos lugares en los que sólo deberías ir en botas de montaña (creo que el título del post era algo así como "Ante la duda, zapatillas de deporte", pero no estoy muy segura).
Aparte de tener una buena libreta y un bolígrafo siempre a mano, el calzado para correr tras la noticia es igual de importante.
Un saludo y muchas gracias por leerme y comentar.