martes, 9 de marzo de 2010

"Fotoshock" o realidad

Nariz torcida, un ojo más grande que otro, caderas anchas, pechos pequeños, poco brillo en el pelo, malformaciones… todo esto puede ser arreglado en un momento. Eso sí, tan sólo en la pantalla de un ordenador (y quizá si tenemos mucha pasta y poco miedo al quirófano, también en la realidad).

Os hablo del programa que ha hecho que las mortales de a pie de calle seamos incapaces de vernos maravillosamente perfectas como las chicas que aparecen en las revistas. Pero, claro, es que las chicas de las revistas a pie de calle tampoco son como las pintan. Y eso de “como las pintan” es una expresión que viene “que ni pintado” porque así es, las pintan, las retocan y las hacen parecer diosas. Y yo aquí, que me miro al espejo cuando estoy recién levantada, con mi pijama rosa de lunares, la cara hinchada y el pelo que parece que me he peleado con el demonio, pienso: ¿de verdad necesitamos ver esas imágenes?

Culpan, y mucho, a esas fotos retocadas de problemas como la anorexia o la bulimia. Somos incapaces de vernos bien, de sentirnos queridas por nosotras mismas y, todo hay que decirlo, pienso que sí es cierto que estas imágenes tengan algo que ver en muchos trastornos alimenticios de jóvenes y no tan jóvenes.

Porque el ser humano siempre busca lo mejor. De ahí que exista la pirámide de Maslow. En cuanto tenemos unas necesidades cubiertas, pasamos a las siguientes. Sin embargo, los problemas alimenticios constituyen una excepción a la teoría de Maslow. Porque normalmente cuando tenemos las necesidades fisiológicas cubiertas, pasamos a las siguientes de reconocimiento. Si nos fijamos, muchas de las chicas con estos problemas buscan el reconocimiento saltándose las necesidades fisiológicas. Y eso pasa por problemas de salud y otras tantas atrocidades para el propio cuerpo.

Ahora muchos se estarán preguntando que por qué se me ha ocurrido hoy hablar de esto exaltando a la mujer normal y corriente por encima de las mujeres creadas sobre el papel, aunque con base en una mujer normal y corriente.
Pues más o menos por lo de siempre: porque en clase he dado algo que me ha abierto el apetito de hablar de esto. En este caso, ha sido tan sólo una imagen que vi en xatakafoto.com por la asignatura de Fotoperiodismo.
La imagen no teníamos que analizarla ni nada de eso, pero investigando en la página me la encontré y me hizo pensar. Es esta foto en la que se le quitan un par de michelines a una chica que aparece en una campaña publicitaria que precisamente le da importancia a las mujeres normales y sin complejos.

¿Por qué quitarle kilos a una persona que ha demostrado estar a gusto con su propio cuerpo? ¿Para decir que la tecnología nos puede hacer mejores por fuera en una pantalla? ¿Y por dentro? ¿Hay un Photoshop para las emociones y los sentimientos? ¿Hay un Photoshop que nos hace mejores personas y no sólo en una pantalla, sino también en lo que hemos dado en llamar vida 1.0?

Mientras los cambios sólo sean sobre una pantalla, no me convencerán. Y, sobre todo, no me convencerán mientras esos cambios sólo nos digan que nunca somos lo suficientemente buenos porque siempre hay algo en nuestro exterior que debemos cambiar.

En mi opinión, queridos lectores, todos siempre queremos cambiar algo de nuestro cuerpo, pero lo más importante es que, y aunque suene a tópico, por muy guapos que seamos por fuera, siempre seamos aún mejores por dentro.

17 comentarios:

Jenofonte dijo...

Recuerdo que hace muchos, muchos años, se escuchaba una canción en cuya letra un hombre contaba a un amigo su experiencia en la noche de bodas. Decía acerca de la novia algo así como:

Se sacó la peluca y la dejó sobre el sofá.
Se sacó la dentadura postiza y la dejó sobre el sofá.
Se sacó el ojo de vidrio y lo dejó sobre el sofá.
Se sacó la pata de palo y la dejó sobre el sofá.
¿Y qué hiciste?
¡Que querías que hiciera, me acosté en el sofá...!

Eso pasa, aunque a todos nos gusta la belleza física y somos capaces de admirar una figura armoniosa, sea la de una casa, un automóvil o una mujer, al final lo que importa no es el engaño del que es objeto la vista, sino el valor del contenido.

Si el Photoshop sirve para engañar a los ojos mostrando una imagen deformada (o "formada") de la realidad, sabemos que existe también un "Photoshop" físico, que es el que logra modificar la figura humana mediante inyecciones o implantes de silicona u otros elementos similares. Esto sirve también para hacer una figura atractiva (y tal vez deseable) a la vista, pero solo para eso, para la vista, porque, como una hermosa pompa de jabón, basta el encuentro con la realidad para que se rompa.

Porque, al final, es la realidad la que nos alimenta y no la fantasía (por muy hermosa que esta parezca) y aunque el envase sea muy atractivo, si no tiene contenido, ¿de qué sirve?

Sí, hay también un "Photoshop" de los sentimientos, hay gente que lo usa para intentar dar una imagen diferente de su realidad, pero eso se llama simplemente mentira.

¿Por qué no se le dá a esa publicidad engañosa, que intenta (y muchas veces logra) hacernos creer en un espejismo, el calificativo que se merece, mentira, engaño, estafa...?
Podría ser porque a los seres humanos nos gusta a veces que nos mientan, aunque al final terminemos, de todos modos, acostándonos en el sofá...

Ruth dijo...

"Túmbate y échate a dormir" es una expresión que usaba mucho una amiga mía. Con eso se refería a que dejases las cosas pasar, porque tarde o temprano se solucionaban aunque tú no hicieses nada.

En este caso quiero utilizarla con otro significado por lo que has comentado del sofá. Nos gusta tumbarnos, dormir y soñar que somos perfectos. El maquillaje femenino es una muestra de ello, y lleva usándose desde los tiempos en que los egipcios levantaban pirámides. Eso sí, querer verse guapo y echarse un poquito de brillo en los labios no es lo mismo que querer cambiar algo de tu cuerpo y meterte a un quirófano porque cada mes te compras el Cosmopolitan, o el Vogue, o la revista que sea y no te ves tan monísima y perfecta como las chicas que aparecen ahí.

Sí es cierto que nos gusta soñar, Jenofonte, pero también nos gusta saber la verdad. Y más cuando la verdad nos dice que esas chicas que vemos tan perfectas en realidad son personas como tú y como yo.

Como siempre, tus comentarios enriquecen mis entradas. Muchas gracias por escribir aquí.
Un saludo, Jenofonte.

Jenofonte dijo...

A lo que quise referirme es que las imágenes retocadas de las revistas son publicitarias, es decir que tienen un propòsito concreto y especìfico.
Pero en el diario vivir tambièn nosotros usamos el equivalente cuando queremos mejorar nuestra imagen, ya sea para postular a un empleo o impresionar a una persona en especial. La diferencia está en cuanto retoque usamos, porque como decimos acá, "una manito de gato" ayuda, usar un perfume para hacernos atractivos es una cosa, otra diferente es si lo usamos para disimular que nos metemos a la ducha una vez al año...
Es decir que el "Photoshop" lo podemos usar, digamos legitimamente, para corregir algunos pequeños defectos, no para crear una imagen distinta de la que somos. Muchos de los fracasos de las parejas ocurren porque durante el noviazgo utilizan demasiado ese recurso, y luego, en la vida cotidiana, cuando se descubre la verdadera imagen que hay detrás de tanto retoque, la decepción es fatal.
Yo soy hombre, por lo tanto puedo decir lo que pienso de las mujeres, aunque imagino que a las mujeres les debe suceder lo mismo a la inversa. Muchas veces admiramos a una mujer por su imagen espectacular, para descubrir, cuando abren la boca, que no es mucho lo que tienen adentro, el problema es que uno puede casarse con una imagen hermosa, pero si lo que realmente se quiere es alguien con quien marchar juntos por la vida, se necesita que tenga algo más, después de todo una estatua puede ser muy hermosa, pero no es mucho lo que se puede conversar con una.
Yo hago una diferencia entre las mujeres hermosas fisicamente, aquellas que admiro cuando las veo en una revista, y aquella que, aunque jamás ganará un concurso, irradia belleza como una luminaria, la mia.
(No se si me salí del tema, pero total, igual es una conversación)

Ruth dijo...

Exacto. Es una conversación y, como tal, te puedes ir por los cerros de Úbeda. Me da lo mismo que hables del cultivo del berberecho salvaje si eso de verdad tiene algo que ver con lo que estamos hablando o sirve para entender algo mejor.

Pienso lo mismo que tú, la belleza está bien para verla. Pero no podemos elegir a nuestro compañero de vida por el exterior. Porque, claro, con 20 años somos todos muy hermosos. Pero cuando llegas a 60 no puedes seguir viviendo de tu hermosura ni llevar adelante una relación por lo bonito que eras por fuera antes.

Claro que es una imagen publicitaria, pero creo que una imagen se puede modificar hasta cierto punto. Esa es la cosa más espinosa del tema, ¿hasta cuanto se puede modificar? Eso es más difícil de decidir. Pero por eso mismo he puesto el famoso ejemplo de la modelo que se quedó sin cintura. La chica ya era bastante delgada y aún así la adelgazaron más, pero es que eso ya era una autentica exageración. Cambios, sí, pero sin perder el norte, siempre teniendo en cuenta la realidad.

Un saludo.

Jenofonte dijo...

El problema, Ruth, y a veces con graves consecuencias, es que muchas personas se creen el cuento, y tratan de ajustar su cuerpo y su vida a un modelo imposible de lograr. Y esto es lo mismo para todo lo demás, a mi me gustan los cuentos de hadas, leo "Las mil y una noches" y sueño, pero si tengo que alimentar a la familia no puedo ponerme a esperar que un hada me solucione el problema.
Ahora el problema de donde está el límite es bastante complicado, ya que vemos que el problema no está tanto en la imagen que se publica, sino en la mente de las personas que la miran.

(¿Sabes lo que es el "baobabismo?, en una novela de Emilio Salgari, por ejemplo, el protagonista se sienta descansar bajo un baobab, viene el autor entonces y nos endilga dos páginas de botánica explicando lo que es un baobab...
Parece que me sucede lo mismo, disculpa.)

Ruth dijo...

No te disculpes, hombre. Me encantan tus comentarios, son largos y con fundamento.

Un saludo

Jenofonte dijo...

De todos modos miro y remiro la imagen esa de Ralph Lauren y no le veo el atractivo por ninguna parte, a menos que la ponga de nuevo en el Photoshop y le de a la inversa...
Pero ni siquiera el rostro es atractivo, es duro y desapacible.
No, gracias...

Jenofonte dijo...

Por los cerros de Úbeda = Por el lado de los quesos.

Ruth dijo...

¿Por el lado de los quesos?

Jenofonte dijo...

Ejemplos:

Hablábamos del tiempo y terminamos hablando del precio del dolar:
La conversación se fue "para el lado de los quesos".

Disparó al arco, pero el tiro le salió desviado:
El balón se fue "para el lado de los quesos".

Ruth dijo...

Bueno,en España lo de chutar el balón no creo que se utilice con lo de "los cerros de Úbeda", pero el primer ejemplo sí que es muy acertado.

Jenofonte dijo...

Aquí, cualquier cosa se puede ir para el lado de los quesos. Incluso alquien puede estar tan, pero tan equivocado que no anda "ni por el lado de los quesos..."

Ruth dijo...

Jummm... con lo que me gusta a mí el queso tendré que adoptar esta expresión!!!

Jenofonte dijo...

La verdad es la expresión ya no es tan popular como antes, pero sigue vigente. Pero, ignoro completamente el origen de la expresión.
En todo caso, como en todos los países, se puede llenar un libro con expresiones populares...

Para lo que pudiera ser util estoy a tu disposición.

Ruth dijo...

Sí, ¡y un libro bien gordote!

Muchas gracias por todo. Un saludo

escoriagorgonita dijo...

Cuando vi 15 comentarios, pense que mucha gente había comentado. Luego descubro que solo vosotros 2 XD.

NO sabeis lo que es el messenger o el correo electrónico?¿ XDXD (es broma).

Dejando un poco atrás los cerros y los quesos vengo a decir lo siguiente:

Está claro que es una pena que se tengan que retocar las imágenes para vender, pero no es solo culpa de estas imágenes irreales que los jóvenes sufran trastornos alimenticios y de otro tipo. La educación juega un papel fundamental en este aspecto.

No creo que tu, Ruth, te seintas deprimida por no ser como las mujeres de la revista Vogue, sabes lo que hay detrás de todo ello. Y, como tu miles de jóvenes. Que se quieran engañar a si mismos no es excusa para echar la culpa al photoshop y a la publicidad. (Como se nota cual es mi carrera XD).

Respecto a lo que dice Jenofonte, estoy totalmente de acuerdo (creo que por segunda vez XD) con su planteamiento. Una mujer bella lo es por fuera y por dentro. Una mente cultivada y una agradable presencia física.

Muchas veces sacrificamos algo en pos de lo otro, según gustos del consumidor.

Y he de reconocer que ultimamente hay un culto al cuerpo exagerado. Y que en gran medida está propiciada por la publicidad.

Saludos Gorgonitas.

Ruth dijo...

Así es, Gorgonita, el culto al cuerpo parece que está a la orden del día. Me parece que yo también vuelvo a estar de acuerdo con lo comentas. Creo que empezamos a necesitar algún troll o algo por aquí para que nos meta caña, que sólo nos damos la razón unos a otros :D

Y sí que somos sólo nosotros dos comentando, pero bueno, son comentarios con fundamento (obviando la parte de los quesos aunque, la verdad, me ha servido para aprender expresiones nuevas).

Un saludo!